ahora pesa en mi conciencia
tu inevitable partida,
no te vallas hasta que yo llegue, espera,
porqué el no haber nacido hombre
para decir en escupitajos las verdades lujuriosas
que de la boca femenina no se puede,
es mi peso,
malditos ovarios que censuran mis campos
y cortan mi inspiracion;
En cambio tu nacido muy lejos de mi
con tubulos seminiferos disparando verdades
que a mi se me niegan.
No te vallas, no me dejes, sola.
Recibeme como si mi boca fuera masculina
y mis letras estubieran escritas con testosterona.
Repite ¿que se ama, cuando se ama? en mi voz;
Y deja tu fornicio escrito en mis manos.
No te vallas, que no te alcanzare,
y ya marcare en mis costillas con tatuajes,
elefantes matriarcales para decirte q si puedo.
Ves que puedo, solo no te vallas hasta que vea tu cara.
