Nota: aunque de aqui salió el nombre de este noble blog..no es el poema que más me gusta.
A ella que le caían hojas amarillas de sus ojos verdes
y el que gritaba flores abiertas y cesped tierno a su boquita de miel,
se le perdieron las ganas en un bosque bajito de altas sombras.
A ella se le trababan los brazos en su cuello de hombre franco,
a el se le despegaban los dedos al tocarla, como si el bosque
se volviese tan alto que ya no les era útil.
Y fue así, en una tarde de naranja melancolia
y ella no soñaba con dulces amaneceres ni con romanticas palabras.
El ya sueña con la distancia entre sus palpitaciones y con
sus mañanas aireadas de ausencias.
El naranjo se esta llendo en los rios que van soñando con la alegria,
alegrias negras donde ella naufraga, justamente en las temporadas de tristeza,
y se queda sola, oscura. La misma oscuridad que para el se convirtio en lumbrera de la libertad
y tambien se queda solo.
A ella se le traban los pies en sus hojas caidas y se empapaba en unas largas cadenas de miel que brotaban de su boca.
A el ya no le salen disparadas flores pero descansa recostado en el tierno cesped.
