viernes, 26 de septiembre de 2008

Humareda

Prendió fuego en la cocina, se aburrió de ver a la bestia encerrada en sus paredes de ollin. se divertia mientras los ajos se quemaban y reia como rie el barco en el mar.
se vio bailar con las llamas en sus palmas, y reia y reia...danzaba como si duendes llebaran sus pies a las nubes.
Y como lenguas de fuego envolvian sus ropitas el se deseaba en fiestas de pajaros libres.
el se olia y sentia sus carnes como se mezclaba con el olor a muerte, y reia y reia. Se hacia lleno de pieles muertas y retozaba en la cocina con las cebollas. Las lanzaba gritando su delirio en alegrias, y ya no lloraba con ellas porque reia y reia.
feliz de verse morir y que no tendra que ver más al fuego en su bestialidad encerrado porque ya es uno con el, y los dos vuelan entre las chispas y las brazas quedan en los callos de sus pies para amortiguar los pasos a la incineracion, a la cremacion.
Ya esta deshaciendose entre las ganas, y quiere que luego el viento sople sus cenizas.