sábado, 28 de febrero de 2009
yo, sin una mas
me buscaste hoy, pasitos cortos en mis bodegas, chocolate y cerezas en el piso de los labios y en las terrazas de mis pechos donde ruedan impacientes los sabores besaste mis dunas lechosas, aunque ya se secaron sus ríos blanquesinos por los tiempos de cese, de la paz lactosa, pero la insistencia de tu lengua, madura mis deseos de donarte mis baños, los torrentes ríos de la savia para tu disfrute mayor, despues de eso con tus ramas fuertes buscaste mis interiores húmedos de mis fangos rosados y llenos de sales en busca de los hijos no llegados a nuestras fiestas y los desterrados de nuestros amores, en la cama desierta de no. posiblemente sea el frio, será la falta de un muzo la que me recuerde tu mayor ausencia, la mejor de tus huidas a mis faldas pero la menor de las penas por ti dejadas en mi cobertor blanco tu semen amarillo tus setenta y dos horas vivo sobre mi estomago y mis manos y mis piernas y la sudarera razon de dejarme. bendita sea la agudeza de cuando por mis caminatas sentía tus pasitos de hipocritas. bendita sea la serenidad de desechar tus mares negros y bendita sea mi lascibidad fortificada.
