domingo, 12 de julio de 2009

Mis palabritas.

Emilia, como la cancion,
tan sonoras las letras y las silabas que despiertan el alma cuando esta fallece.
tan ilusionadora las fiestas que se hacen en el nombrarte
y darte vida; como si las desilusiones se borraran en este desierto de sonidos
y si las rosas dejaran tus manitos más olorosas,
como si las fauces de las fieras se cerraran ante tu belleza inamovible,
como si el cielo se despertara al verte y las estrellitas fueran más gloriosas
y quisieran tocar el racimo brillante de tus pupilas.
Y tus olores, las sinfonías aromáticas de tu cuello,
las notas jazmines de tus pies de ángel.
Emilia ¿como cansar de nombrarte? mi diosita...mi pequeña.
Dueña del alma que no canta si no estas; y
que terrible es tu ausencia
y el olvido de tratar de no encontrarte en tu nidito.
Sumida en tus sueños en tus grandes desierto de ideas. La gloria.
Así estas tú en las ilusiones de un futuro
y en la muerte de los segundo que arrastra el tiempo que ya no he vivido contigo...mi poeta de grandes palabras...el amor.
Emilia, tú llorando en la puerta,
dejando marcadas las zonas con fuego que rueda por tus mejillas,
tan livianas como el algodón que incendia las millas de mi corazón.
tal como es el fuego de tus pies guerreros tan sonoros y por el brincar tan adictos...tu sombra pequeña y tus palabras, tus ironías y disfrutes de vida, tus poesías.