Corcel amarillo.
Se destapan viajes nuevos
visitas nocturnas de fuego,
corceles amarillos que se dispersan
ávidos de huir, correr.
ávidos de huir, correr.
...Y el odio de sus ojos miel,
el petroleo, el ácido de sus silabas,
el petroleo, el ácido de sus silabas,
la amargura cayendo de las encías
y las pupilas dilatadas repartiendo desprecio.
Ya no está el fango mojando en los pies,
no hay remedio para esa soledad...
Solo compañía que no sirve,
no hay señal.
Se cayó el Internet de todo esto,
Se cayó el Internet de todo esto,
va girando, girando las nostálgicas redes.
¿ Ya no me amas? ¿y amas a otra más?
lo sé, se fue.
